domingo, 9 de octubre de 2011

En la selva se utilizaban las frutas  para comprar, las uvas representaban 1 centavo de dólar, los melones 25, las sandias 50. Todos los animales se reunían en el bar local “el salvaje” donde compraban sus bebidas alcohólicas y se embriagaban.

Enrique era el lince  más borracho del pueblo, y tenía una peculiaridad, siempre iba y compraba una cerveza, luego de que se la entregaban a la hora de pagar pagaba con 26 uvas, que era el precio de la cerveza, pero en vez de entregárselas directamente al mesero las tiraba por todo el lugar, ¡1, 2 ,3 ……24, 25 ,26! El mesero todos los días las tenía que recoger por cada rincón y se repetía: “algún día me vengare”.

Un día Enrique entra a la cantina y pide su usual cerveza, a la hora de pagar entrega una sandia, El mesero dijo, esta es mi oportunidad, y para darle el vuelto comienza a tirar las uvas por todo el bar, ¡1, 2, 3, 4……22, 23, 24! A lo que Enrique grita: ¡25, 26! ¡Dame otra!

Moraleja: La venganza se puede sentir muy bien, pero dura muy poco.
Moraleja 2: La falta de modales de los demás no es un ejemplo a seguir.
Moraleja 3: Si utilizas las técnicas de tu enemigo en el mismo ya conocerá sus debilidades y sabrá como contestarte.

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