La tortuga en cambio solo seguía su camino, se repetía constantemente "lento pero seguro, sano y fuerte llegare a mi meta" nunca tuvo ningún tipo de desviación, ocasionalmente a lo largo de la carrera veía a la liebre tirada en el piso o pasando malos momentos debido a su forma de irse a parrandear durante la carrera.
Como era de esperarse, la liebre, al ser mucho más veloz, llego a la meta primero, en la cual la liebre murió, muchos años después llego la tortuga a la meta, y también murió.
Moraleja: Todos tenemos la misma meta, así que hagamos del camino un viaje divertido.
Moraleja 2: llegar tarde a la meta no te convierte en un éxito o una mejor persona, si no en los caminos de cuantas personas sembraste una semilla.
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